Existen una serie de alimentos que el enfermo del Sida debería tomar prácticamente todos los días:
Ajos y cebollas: Por sus propiedades bactericidas y antioxidantes.
Peras y manzanas: Por sus propiedades estimulantes del sistema inmune.
Tomates y zanahorias: Por su riqueza en nutrientes antioxidantes, licopeno y betacarotenos.
Grasas vegetales: aceite de oliva, de soja, de girasol, aguacates, etc.
Resultaría también recomendable introducir alimentos variados de:
Pan de algún cereal integral o la combinación de varios.
Frutos secos.
Frutas y legumbres en general.
